¿Quién paga las fotos de Sheinbaum con BTS y Bono?
BTS en Palacio Nacional, Bono en el IMSS y el rey de España en el Mundial. Tres golpes de imagen en doce días: no son casualidad.
Claudia Sheinbaum atraviesa uno de los momentos más complicados de su administración. El país registra crecimiento nulo, déficit fiscal preocupante y perspectiva de deuda soberana modificada a negativa por Moody’s. La relación con Estados Unidos se complica semana a semana: la solicitud de extradición de Rocha Moya y la entrega voluntaria de los Diez de Sinaloa, la renegociación del T-MEC, la presión creciente sobre el crimen organizado. La ofensiva contra Maru Campos terminó siendo respondida desde Washington con el indictment más incómodo de la administración.
En ese contexto aparecen, en secuencia de doce días, tres episodios extraordinariamente útiles para la presidenta.
Tres golpes de imagen demasiado precisos
El 6 de mayo, Sheinbaum recibió a BTS en Palacio Nacional tras escribir una carta al presidente de Corea del Sur solicitando más fechas de conciertos para los jóvenes mexicanos. Cerca de 50 mil seguidores se congregaron en el Zócalo mientras la banda saludaba desde el balcón presidencial. Las imágenes circularon globalmente.
El 14 de mayo, Bono se reunió con Sheinbaum en el Teatro Hidalgo del IMSS durante la clausura de la Street Child World Cup y declaró públicamente: “Atención médica universal, aumentó el salario mínimo, vienes al Street Child World Cup, conoces a Edge y a mí, no sé cómo tienes tiempo.” La escena circuló de inmediato en las redes sociales de la presidenta.
Este lunes, Sheinbaum confirmó que el rey Felipe VI visitará México el 26 de junio para el partido España-Uruguay en Guadalajara, aceptando una invitación que la presidenta envió en febrero. Primera visita del monarca español a México en años, después de un período de tensión diplomática heredado del obradorismo.
Tres episodios con impactos mediáticos masivos, útiles para proyectar liderazgo internacional en el peor momento interno de la presidencia.



El antecedente que establece el patrón
Este tipo de operaciones tiene historial documentado. El concierto de Rosalía en el Zócalo en 2023 costó más de 6 millones de pesos al gobierno de la CDMX, pagados a Ocesa por servicios de producción técnica, aunque la artista no cobró caché. En el caso de U2, el evento estuvo vinculado a la Street Child World Cup donde el IMSS fungió como anfitrión principal. Los costos de hospedaje y logística asumidos por el gobierno no han sido transparentados.
El dinero rara vez aparece etiquetado como propaganda política. Se dispersa entre producción, logística, cooperación institucional y patrocinio. La opacidad es el método.
La infraestructura que lo hace posible
A Sheinbaum le gusta la asesoría externa en comunicación política. Desde 2022 trabajó con…





