Las mujeres de Chilapa
Estamos atestiguando la desaparición fáctica del Estado-nación mexicano.
El primer sexenio en el cual una mujer gobierna México, un grupo de mujeres en Chilapa, Guerrero, suplica la ayuda de Donald Trump, el presidente más misógino en la historia moderna de Estados Unidos. Esas mujeres se sienten abandonadas por el Estado mexicano, en el momento que los políticos de dicho Estado se llenan la boca con discursos sobre soberanía. El Estado mexicano, esa entelequia cada vez más débil, cuya sola capacidad institucional consiste en perseguir y reprimir a sus críticos, no puede garantizar la seguridad de las mujeres guerrerenses y ellas son las primeras en saberlo. No les importa el cuento patético de la soberanía, pues saben que los gobiernos mexicanos llevan décadas sin capacidad institucional para garantizar el control territorial pleno. Ellas buscan ayuda del cielo, pero como éste parece sordo a sus peticiones, dirigen sus súplicas al “malvado imperio”. Es una paradoja verdaderamente dramática que en el sexenio de la izquierda feminista, sean las mujeres de las comunidades más pobres del país las que opten por buscar el apoyo de Estados Unidos y en concreto, del presidente Trump. Nadie, sino alguien muy desinformado, puede esperar o creer que el Estado mexicano logrará restablecer la seguridad en Guerrero.





