La duda sobre Salinas Pliego
Salinas Pliego finalmente le pagó al SAT. ¿Se rindió o prepara la guerra?
El acuerdo entre el gobierno y Ricardo Salinas Pliego para que pague los créditos fiscales que le determinó el Servicio de Administración Tributaria (SAT) puede leerse desde dos perspectivas diametralmente opuestas: o la postura tan frontal del empresario y sus medios contra el régimen era una táctica de negocios para no pagar, o la estrategia es blindarse de una inhabilitación o cárcel que le impida contender eventualmente por la presidencia.
El 29 de enero de 2026, Ricardo Salinas Pliego y Grupo Salinas pactaron con el SAT el pago de 32 mil 132 millones de pesos, cifra reducida frente a un crédito originalmente estimado por la autoridad en más de 51 mil millones gracias a descuentos legales en multas y recargos.
El convenio incluyó un primer pago de 10 mil millones de pesos, ya entregado a la Tesorería, y el resto en 18 parcialidades mensuales, tras una resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que agotó las impugnaciones y fijó enero como plazo de cumplimiento. El SAT confirmó los términos en un comunicado oficial y el grupo reconoció el pago.
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Salinas no obtuvo trato preferencial, contrario a lo que se cree. Recibió lo que la ley concede a cualquier contribuyente que acepta pagar un crédito fiscal: reducción de accesorios y facilidades de pago. Sus empresas mantienen otros litigios, pero lo previsible es que sigan el curso ordinario de cualquier proceso y no la guerra judicial que habían sostenido durante décadas. La Corte ya dejó claro el criterio: cuando el SAT cobra, los jueces lo respaldan.
Hasta aquí el tema es jurídico y no tiene nada extraordinario. La veta importante está en lo político.
Conviene recordar de dónde viene el conflicto entre Salinas Pliego y el régimen, ya que el empresario no nació como opositor, sino aliado:





