Las protestas que hoy exigen democracia en Hong Kong evocan una vieja pregunta que me hizo un comerciante persa en Singapur: ¿Qué es preferible para un pueblo: democracia o prosperidad?
Por supuesto que ambas son posibles simultáneamente –muchos países son prueba de ello– pero si se tuviera que elegir una, ¿cuál sería prescindible?
Era mi primer día en Si…



