¿Es legal que Sheinbaum regale petróleo a Cuba?
La respuesta corta es que no: sin partida presupuestal, hay peculado o desvío de recursos.
El envío de petróleo mexicano a Cuba suele presentarse sólo como un asunto de política exterior. No lo es. Es, antes que nada, un problema de legalidad presupuestaria. Y, en segundo término, un error grave de cálculo geopolítico.
Desde que se constituyó como Estado comunista, Cuba ha sido incapaz de generar los satisfactores indispensables para su propia supervivencia. Durante décadas, esa incapacidad fue cubierta por la Unión Soviética. Cuando el bloque socialista colapsó, La Habana buscó un nuevo padre providente y lo encontró en la Venezuela chavista. El petróleo venezolano sostuvo a la dictadura cubana durante 25 años.
México, en distintas intensidades, se fue sumando a ese esquema de auxilio ideológico. Hoy, con Nicolás Maduro depuesto del poder y con el flujo de petróleo venezolano destinado a cesar definitivamente, México comienza a ocupar un lugar cada vez más visible y más vergonzoso: el del pagador de la dictadura en la isla.





