El chiismo apocalíptico
Irán y el peligro de combinar armas nucleares con creencias escatológicas.
En 2006 viajé a Irán desde Viena, donde me encontraba estudiando la lengua de Goethe, Kafka, Nietzsche y tantos otros pensadores y escritores que la gran cultura alemana nos ha legado.
Visité Teherán, Qom, Isfahan y, más hacia el sur, Chiraz. Fue un viaje fantástico y misterioso. Todavía recuerdo lo alegre que me puse cuando en la zona de documentación en el aeropuerto de Teherán me dijeron que era bienvenido.
En lo que quiero hacer énfasis ahora es en que Irán es un país con una gran población educada y civilizada que, sin embargo, es gobernada por una teocracia que ambiciona poseer armas nucleares.
Ahora que las autoridades diplomáticas, militares y de inteligencia en Tel Aviv decidieron realizar una intervención que no es exagerado llamar quirúrgica, valdría la pena detenerse un momento en discutir qué es lo que se encuentra en el fondo del conflicto.





