La semana pasada compartí una caricatura échaleganista en Twitter, consciente de que era una provocación. Los usual suspects no tardaron en salir a vaciar sus estadísticas y recordarme que para la mayoría de los pobrecitos indefensos mexicanitos la vida es bien difícil y a descalificarme diciendo que mis logros se deben a que soy un hombre blanco hetero…
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