Ante lo que parece una irrefrenable caída en la popularidad del Presidente, acaso se empieza a gestar un dilema de difícil solución en su alma: si aferrarse a sus reformas o si inventar una nueva narrativa.
Los demonios del mandatario –voces vanidosas, conducidas por la nostalgia y el orgullo– le dirán que las reformas son su último baluarte; que la mejo…



