Abrazos para capos, indiferencia para las víctimas
El sepelio de un enemigo público y el desamparo de sus víctimas.
¿Qué dice de un gobierno que entregue con diligencia el cuerpo de un capo como “El Mencho” a su familia, mientras miles de madres buscadoras cavan fosas clandestinas con sus propias manos en busca de sus hijos desaparecidos? Dos cosas: miedo y doble moral.
El obradorato decidió entregar a los familiares de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, el cuerpo del capo abatido el 22 de febrero de 2026: era el enemigo público número uno. El gobierno de Sheinbaum mantiene un protocolo de deferencias con los delincuentes que rara vez concede a las víctimas.
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Por supuesto, el tema provoca reacciones, sobre todo después de semanas de violencia: al menos 62 muertos en total, incluyendo 25 elementos de la Guardia Nacional, unos 30 presuntos criminales y civiles; 252 bloqueos en 20 estados y más de 200 vehículos incendiados. Ante esta demostración nacional de capacidad de fuego y control territorial del CJNG, el gobierno respondió con cortesías para los agresores. El gobierno de Claudia Sheinbaum no tuvo ni la décima parte de consideraciones con las víctimas, como la familia de la mujer embarazada asesinada durante los bloqueos.





